Generación Low

Patentemos un término: Generación Low. La podemos definir como ese grupo de gente crecida bajo el poder del consumismo y cuya satisfacción están vinculada a la compra de bienes y servicios. Lo que diferencia a los “lowers” de otros, es la focalización en saciar sus satisfacciones de posesión, aunque para conseguirlo se sacrifique la calidad de lo adquirido. En otras palabras: pagar un precio irrisorio por un producto o servicio por una calidad que se mueve entre lo ínfimo y lo nulo.

Se empieza con el turismo (¿para qué vas a pagar un billete de avión en compañías de toda la vida cuando puedes pasar un fin de semana en London cinco veces más barato a cambio de tu dignidad como individuo?), sigue con los vehículos (¿para qué voy invertir en calidad cuando puedo tener un todoterreno por mucho menos aunque un simple golpe en el capó lo convierta en un siniestro total?), y poco a poco, casi sin percatarnos empezamos a apostar por una precarización del consumo, que tiene como resultado la entronización de los bazares baratos en nuestro país; el triunfo de los “chinos”.

Parte de este boom se puede explicar con la aparición de la crisis económica y la consecuente pérdida de renta disponible, aunque, en el fondo, se adapta mucho al “Spanish Way of Live”. Esa mezcla de satisfacción de necesidades ya consolidadas, unida con la falta de liquidez y la obligación social y moral de mantener y realizar acciones propias de nuestro estatus tiene como consecuencia hábitos de consumo cutres. Buscamos productos que más o menos sacian la deseabilidad social que nos demanda nuestro entorno a un precio irrisorio sacrificando la quality del bien o del servicio adquirido.

El problema de la generación Low no es el mero hecho de priorizar el precio frente a todo, (son cosas del cortoplacismo moderno), el problema es las consecuencias que tendrán en el futuro próximo nuestras decisiones y más concretamente en nuestro trabajo. No podemos estandarizar una economía de consumo basada en precios bajos, sin que nuestras condiciones laborales se vean afectadas. Como dice la filósofa Nancy Fraser: “si usted paga menos, pronto le pagarán menos”; es lo lógico. Si el consumidor (y recuerdo que nuestra económica es mayoritariamente una economía de servicios) exige pagar menos por un bien, usted ser verá afectado más pronto que tarde.

Pueden que crean que exagero, pero sólo tienen que ojear su alrededor: pequeños comercios cerrados, trabajadores despedidos, empresas que creíamos intocables se difuminan… si bien es cierto que también tenemos que tener en cuenta la devastación provocada por el situación de la economía, es necesario puntualizar que es prácticamente imposible generar una economía de lo cutre exigiendo salarios y condiciones más o menos dignas.

Cada uno, bien sabe Dios, es libre de decidir sus hábitos de consumo, pero lo que no podemos hacer es olvidar lo que nos enseñaron nuestro mayores, que algo de crisis económica saben: “compra caro que no tenemos dinero”, en otras palabras: adquiere calidad, que es necesario que dure. Apuesta por la calidad, ya que si no, la mediocridad aparecerá en tu contrato de trabajo.

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2 pensamientos en “Generación Low

  1. Pingback: Generación LOW | Isabel Loureiro Orientadora Profesional

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