Mírame a los ojos y dime que me fusionas

En los últimos tiempos, y con más intensidad desde el estallido de la crisis, se ha producido un incremento considerable de las fusiones organizativas. Las encontramos de todo tipo: desde las grandes multinacionales, empresas autonómicas, cajas que pasan a ser cajas más grandes y que pasan a su vez a ser bancos más mejores; todo con el único fin de mejorar las maltrechas cuentas de resultados.
Imagino que el papelón de los directivos/jefes de departamento/jefe de sección no será nada fácil: unificar contabilidad, adecuar normativas de régimen interno, homogeneizar procedimientos o tratamientos hacia los clientes y sobre todo fusionar dos culturas empresariales que en algunos casos son totalmente diferentes.
Tengo un conocido que trabaja en un banco (no me pregunten en qué concretamente ya que tampoco le presto demasiada atención a eses detalles), lo que sí que sé es que su banco mediano ha sido absorbido por otro banco no tan mediano. Entonces es cuando han empezado los problemas.
Uno cuando piensa en fusiones y adquisiciones (además de recordar la película Armas de Mujer) se imagina en acciones planificadas al milímetro, dirigidas por expertos en la materia que busquen dañar lo menos posible a las entidades, con criterios definidos de comunicación interna… iluso de mi (tengo que dejar de leer tantos manuales) Lo que me cuenta mi amigo es que, de inicio, no tienen a nadie a quién transmitir sus dudas, sus quejas, sus sugerencias o sus miedos, sólo tienen cursos, cursos y más cursos para aprender el manejo de los programas de la nueva organización, los cuales son de una calidad ínfima lo que perjudicará (siempre en palabras de mi amigo) el excelente servicio de atención al cliente que hasta el día de hoy estaban prestando.
No es que sea un genio de la administración de empresas, pero sólo puedo pronosticar en el fracaso de esa fusión. La incertidumbre es el peor de los males de una organización y sus empleados. No hacer nada al respecto es la muerte empresarial.
No digo que la fusión no sea necesaria para la supervivencia empresarial, no digo que esto no vaya a costar puestos de trabajo, recolocación de personal, cambio de la cultura empresarial. Lo que sí creo es que en ese túnel son necesarias más que nunca indicaciones para señalar el camino, resolver dudas y calmar ánimos.
Las organizaciones deben ser conscientes que la incertidumbre siempre estará ahí ya sea en un marco de fusiones a la vista o en situaciones de calma empresarial. Si logra admitir este principio y ejercer políticas eficaces de comunicación, puede que no logre una mejora global, pero ayuda a disminuir futuros problemas de y con los empleados.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s