¿Era necesario?

Hoy he leído en Twitter un comentario que me ha dejado frío. Decía algo así como “He trabajado durante 15 años en El País (…) y hoy me han mandado un correo electrónico diciéndome que estaba incluida en el ERE”. Antes esta afirmación me pregunto, ¿Era necesario usar estas formas?

Cada vez se está hablando más de humanizar los recursos humanos, de tratar a los trabajadores como tal, de ayudarlos a crecer como profesionales, de desarrollar entornos agradables para lograr mejorar la productividad… y, de pronto, me encuentro con este mensaje frío, distante, sin personalidad, comunicando algo fundamental para el futuro de un trabajador como es que no continúa en la organización. ¿Era necesario?

Cuando estaba diseñando este post me vino a la cabeza un relato corto de Leopoldo Alas “Clarín”, Adiós Cordera, en donde realizaba una metáfora comparando un tren que transportaba ganado al matadero con un tren de mozos que los trasladaban a la guerra… son realmente las personas (en este caso los trabajadores) mercancía; son un elemento contable más a añadir en el asiento de mobiliario; son una pieza de la empresa que cuando se rompe o se oxida se sustituye como si nada… yo creo que no, y creo que nadie lo piensa así… por tanto ¿era necesario?

La situación económica es la que es, no la vamos ni a negar ni a poner paños calientes; las empresas están como están y ante esta tesitura se están obligando a prescindir de personal, seguramente porque es la última opción que les queda para garantizar la viabilidad de la organización. Ante esta realidad excepcional, las medidas tienen no que ser excepcionales sino ser medidas humanas y dentro del sentido común. Un trabajador no es un número, un índice dentro de una estadística; tiene miedos, temores, incertidumbre, pánico… sensaciones que un gélido e-mail no ayuda a mitigar, al contrario. Así que me vuelvo a reiterar ¿era necesario?

Entiendo que sea difícil sentar a un trabajador delante de ti, mirarlo a los ojos e intentar explicar que los años que ha dedicado a la empresa llegan a su fin, pero no porque no sea valioso, ni porque no aporte, sino porque es necesario cuadrar unos balances, para que unos accionista no se les atragante su Martini seco en el club de campo. Es duro, lo entiendo, pero más duro e incomprensible es recibir un correo electrónico indicando que estás incluido en un expediente de regulación de empleo sin más explicación. ¿Era necesario?

Las grandes organizaciones, por pequeña que sean, no se catalogan por el número de activos o el índice de ventas. Las empresas se hacen grandes cuando consiguen estar a la altura de las circunstancias en momentos difíciles, cuando son capaces de dar la cara, cuando logran que un despido sea lo menos traumático posible; en definitiva… cuando consiguen aplicar el sentido común para alcanzar cierta humanización.

¿Era necesario? NO, no lo era, pero se hizo; cosa que nos debe hacer reflexionar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s